Señales que nos entregan las plantas

Como todos los seres vivos, las plantas tienen necesidades para crecer sanas y fuertes, entre los que destacan el agua, luz y nutrientes. Los humanos somos capaces de expresar lo que necesitamos, cuando bebés llorábamos y nuestras mamás/papás sabían que algo faltaba. De igual forma las plantas se comunican con nosotros, pero sus señales son mucho más sutiles que el llanto de una guagua. Por ejemplo, nos muestran cambios de color o de textura en sus hojas, pero también acá tenemos otra complicación: tenemos que interpretar qué significa esa señal. Nuestras abuelitas que vivían más cercanas al campo (nuestro caso), son capaces de ver las plantas y saber qué le está faltando, pero ese conocimiento se ha ido perdiendo a través de las generaciones y también al vivir en ciudades, donde cada vez nos relacionamos menos con la naturaleza.


Te has preguntado cómo eres capaz de hacer cosas tan complejas en tu vida diaria o trabajo, pero de igual forma se mueren tus plantas? A nosotros nos ha pasado varias veces. Una amiga que es mamá me decía: cómo es que puedo cuidar a mi hija pero mis plantas se mueren?, soy una mala madre para mis plantitas. Creo que este es un sentimiento bastante común, y esta fue una de las grandes motivaciones que nos llevó a construir la Rokita Inteligente de Mekero. Queríamos hacernos cargo de las necesidades más básicas, y al mismo tiempo las más importantes de una planta como son el riego y luz que requiere, y así alivianar la carga de cuidarlas, pero al mismo tiempo creando este nuevo ser en nuestros hogares que te acompañará en tu vida diaria. Sé que muchos no vemos las plantas como una carga en nuestras vidas, porque suena como algo negativo, pero sí es un trabajo constante el cuidarlas, y después de todas las cosas que hacemos en el día, a veces cuesta dedicarle el tiempo que necesitan.



1. Riego

En el caso del riego, muchas veces es más fácil identificar su falta/exceso analizando el suelo o sustrato sobre el cual están creciendo nuestras plantas. Si notas grietas, colores más claros o un incremento en su densidad (compactado) es un claro indicador de falta de agua. Por el contrario, un sustrato con colores verdosos oscuros, posas o la presencia de mosquitos son un indicador de exceso de humedad.


Las plantas reflejan la falta de agua secando las puntas de sus hojas, estas se tornan de color marrón (más frecuentemente) o amarillo. Este cambio es gradual, primero las hojas comienzan a tornarse de un verde más opaco, luego se secan sus puntas y comienzan a tornarse amarillas, junto con verse decaídas. Esto último también se puede manifestar en tallos y flores. Caso extremos causan caída de flores o también llamado aborto floral.


En el caso de exceso de agua, los síntomas son similares a los mencionados anteriormente. Pero podríamos hacer algunas distinciones, como por ejemplo, las hojas basales serán las primeras en manifestarse y tornarse marrón. No se observarán nuevos brotes, la base del tallo pierde grosor (angostamiento) y se pudre. En casos extremos, verás la presencia de edemas, que son como pequeñas “llagas” o “ampollas”.


Debido a que es difícil diferenciar estos síntomas a tiempo, es que te recomendamos comprobar el contenido de agua de tu maceta al momento de regar. Recuerda la regla simple, introduce tu dedo a 4 cm de profundidad y solo riega cuando esté seco.


2. Luz: Exceso o deficiencia?

El primer síntoma que puedes analizar es reconocer la dirección del crecimiento de tu planta. Las plantas son inteligentes, por eso cuando les falta luz ellas naturalmente la buscan. Para esto estiran y adelgazan sus tallos, junto con incrementar la distancia de sus entrenudos. Ahora, debido a que destinan sus nutrientes para lograr este objetivo, su crecimiento general es menor y pueden manifestar decoloración (tonos amarillos) en sus hojas. En el caso de ser plantas que florezcan, estas no logran abrirse y se caen.


En el caso contrario, si notas que tu planta direcciona su crecimiento hacia la sombra, es porque está expuesta a demasiada luz. Esto puede provocar que las hojas pierdan su tono verde y se vuelvan blanquecinas, con bordes marrones y manchas pardas. Igualmente se reduce su crecimiento. En casos extremos sus hojas pierden turgencia (arrugan y decaen) e incluso se pueden quemar.


3. Nutrientes

Es importante saber que las plantas requieren de 14 elementos químicos para su correcto desarrollo, los que constituyen la parte mineral de un organismo vegetal. En base al requerimiento de las plantas, estos se clasifican en dos grupos:

Macronutrientes: N, P, K, S, Ca, Mg. Se presentan en una concentración mayor a 0,1% en el tejido vegetal,

Micronutrientes: Fe, Mn, Cu, B, Zn, Mo, Cl, Ni. Se presentan en una concentración menor a 0,01% en el tejido vegetal

Además, deben tener en cuenta que la planta no siempre requiere los mismos elementos, su demanda varía de acuerdo a sus etapas de crecimiento y desarrollo.


Cuando la planta no logra satisfacer su demanda nutricional, se merma su crecimiento y se producen cambios en la coloración de sus hojas. Estos síntomas varían de acuerdo con la severidad de la deficiencia y en algunas oportunidades pueden confundirse con enfermedades. Considera que los síntomas asociados a deficiencias nutricionales, siempre se manifiestan en un patrón simétrico en la hoja, al igual que la posición de esta y su edad. En cambio, hojas afectadas por plagas y/o enfermedades y deficiencias/exceso de agua o luz mostrarán síntomas asimétricos, es decir las hojas serán afectadas al azar.


Los síntomas más característicos los podemos diferenciar en dos tipos:


  • Clorosis: básicamente consiste en que el tejido vegetal se torna o sufre amarillamiento, esto debido a la carencia de clorofila. Se presenta tanto en las hojas jóvenes como en las más viejas. La clorosis puede ser uniforme en la hoja, o puede ser intervenal, es decir, las nervaduras de las hojas se mantienen verdes, mientras que el resto del tejido se torna amarillo.

  • Necrosis: Consiste en la muerte patológica o desecamiento del tejido vegetal, importante tener en cuenta que este daño se considera irreparable. El síntoma característico es una lesión café en el borde de las hojas, rodeada por una franja de forma variable, pero distinguible por su color verde más opaco que separa al tejido necrosado del tejido sano.


Muchas veces nos cuesta asociar un síntoma a un elemento en particular, debido a que las diferencias pueden ser mínimas. En base a lo anterior, seleccionamos las deficiencias de nutrientes más comunes y te mostramos como se verían reflejados en una planta.

¡Mucho éxito en el cuidado de tus plantas!


Este blog fue escrito por Vale, una de los fundadores de Mekero y eterna aprendiz del mundo de las plantas y Ale, amante de la naturaleza, los gatos y las bicicletas.

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